Obejeto de Aprendizaje: Definición
La
reutilización debe ser una de sus principales bondades, es entonces casi
intrínseco que se tenga un lugar destinado para su almacenamiento y
clasificación para facilitar posteriormente su mantenimiento, localización y, posiblemente,
también compartir ese OA con otros sistemas para aplicaciones diversas. Este
almacén es lo que se conoce como Repositorio de Objetos de Aprendizaje y que ya
ha sido mencionado en capítulos anteriores. Los sistemas de repositorios son la
infraestructura clave para el desarrollo, almacenamiento, administración,
localización y recuperación de todo tipo de contenido digital (ADL, 2002).
Resulta
cuestionable por qué si los repositorios operan como bibliotecas digitales no
son 41 llamados “bibliotecas de objetos de aprendizaje” y se identifican más
bajo el término de “repositorios”. García (2000) considera que un repositorio
es un concepto tan amplio que va desde sencillos sistemas de almacenamiento
hasta complejos entornos que incorporan, además de los sistemas de
almacenamiento, conjuntos de herramientas que ayudan al proceso de
reutilización. Dado el origen conceptual que tienen los OA a partir de
filosofías de programación informáticas, puede pensarse que el término de
repositorio también se hereda de este campo, en el que se conciben como bases
de datos para el almacenamiento de assets16 pero que han evolucionado hacia
complejos métodos de almacenamiento, búsqueda, navegación, evaluación de assets
y recuperación, como el mismo autor concluye.
Tratando
el tema de los repositorios vistos como almacenes de OA y extrapolados al
contexto educativo, el programa CANARIE (2001) dice que los ROA “son un
catálogo electrónico/digital que facilita las búsquedas en Internet de objetos
digitales para el aprendizaje”. Daniel (2004), a partir de los términos
“repositorio digital”, “objeto de aprendizaje” y “metadato” dice que “los
repositorios de objetos de aprendizaje son bases de datos con búsquedas que
alojan recursos digitales y/o metadatos que pueden ser utilizados para el
aprendizaje mediado”. El JORUM+ project (2004) adopta la siguiente definición:
“Un ROA es una colección de OA que tienen información (metadatos) detallada que
es accesible vía Internet. Además de alojar los OA los ROA pueden almacenar las
ubicaciones de aquellos objetos almacenados en otros sitios, tanto en línea
como en ubicaciones locales”. Las definiciones, en su sentido general no
difieren mucho entre sí y dejan ver claramente que estos repositorios, sean
bases de datos o catálogos, están creados para ser utilizados en un proceso de
enseñanza, lo cual lleva a que los ROA se vean como facilitadores claves para
incrementar el valor de los recursos de aprendizaje dando la oportunidad la
reutilizar, reorientar y hacer reingeniería para cubrir las necesidades del
usuario final (Porter, Curry, Muirhead & Galan, 2002). Para construir los
ROA la comunidad de estándares del e-learning ha creado sistemas descriptivos
especializados diferentes, pero compatibles, con los que hasta ahora se habían utilizado
en las bibliotecas digitales, como se ha mencionado anteriormente Dublin Core
es uno de ellos. En la práctica, los ROA disponibles hoy día pueden 16 En el
campo de la informática, un asset es el término que connota a los elementos de
software reutilizables (García, 2000). 42 apegarse a distintas esquemas pero la
tendencia es utilizar LOM o algún esquema compatible o derivado de éste, como
se verá más adelante.
Estructura y Uso:
Por la forma en la que se concentran los recursos, principalmente
se identifican dos tipos de ROA (Downes, 2004) (Rehak & Mason, 2003): 1)
los que contienen los objetos de aprendizaje y sus metadatos, en éstos los
objetos y sus descriptores se encuentran dentro de un mismo sistema e incluso
dentro de un mismo servidor los que contienen sólo los metadatos, en este caso
el repositorio contiene sólo los descriptores y se accede al objeto a través de
una referencia a su ubicación física que se encuentra en otro sistema o
repositorio de objetos. También es común encontrar repositorios mixtos, en los
que se hace una combinación de estos dos tipos mencionados.
Tipos de ROA por la distribución de los OA. Los ROA más
conocidos comúnmente funcionan de forma independiente (stand-alone). Son
aplicaciones con una interfaz web, un mecanismo de búsqueda y listados con
algún tipo de clasificación. Otra clase de ROA operan sólo como módulos
adicionales a otros productos (LMS o LCMS) que utilizan los contenidos de forma
de forma exclusiva y sin que el usuario tenga acceso directo al repositorio. Lo
deseable es que los ROA tengan ambas capacidades, tanto ofrecer una interfaz
web, para que los usuarios humanos puedan acceder a la colección, así como la
capacidad de comunicarse directamente con las plataformas de aprendizaje y
hacer posible la interoperabilidad entre sistemas de diferente naturaleza.
Tipos de ROA por la distribución de los metadatos. Por la forma en la
que los catálogos de metadatos se organizan, se diferencian dos modelos de ROA
(Downes, 2004): centralizados y distribuidos. Los más comunes son los
centralizados, en los cuales metadatos de los OA están contenidos en un mismo
servidor, aunque el objeto esté localizado en alguno otro. El modelo
distribuido opera a través de varios servidores, cada uno contiene diferentes
grupos de metadatos y se comunican entre ellos para intercambiarlos.
Los ROA al ser bibliotecas digitales deben cubrir al menos los
mismos elementos básicos: colección, servicios de valor añadido,
personalización y ciclo de vida. Edutools (Leslie, Landond, Lamb, & Poulin,
2004) realizó un estudio a productos de software para ROA y utilizó criterios
divididos en 10 categorías, que expertos en la materia propusieron después de
hacer una revisión exhaustiva de la literatura y de revisar y analizar los
productos existentes en el mercado, algunos de estos criterios pueden
considerarse como características deseables, pero se mencionan principalmente
con la idea de que se tenga en mente todo lo que un ROA puede involucrar:
1) Herramientas de búsqueda. Considera la búsqueda a través
de palabras clave u otros metadatos, la posibilidad de que el usuario pueda
realizar exploraciones en listados predefinidos en alguna categorización o
clasificación, así como la capacidad del sistema para notificar a los usuarios
sobre eventos determinados en el repositorio y la sindicación de los OA.
2) Herramientas de recopilación. Creación de bookmarks de
recursos o colecciones personales y posibilidad de creación de paquetes con
varios recursos.
3) Colectividad y evaluación. Posibilidad de que los
usuarios puedan evaluar formal o informalmente un OA, mecanismos para registrar
los diferentes contextos en los que el OA ha sido utilizado, y listas de OA que
el usuario desearía se incluyeran o se modificaran.
4) Meta-etiquetado. Herramienta de etiquetado, soporte de
estándares y/o varios esquemas, importación y exportación de metadatos,
mecanismo de identificación única de los recursos especialmente importante en
colecciones federadas.
5) Administración de contenidos. Seguimiento del flujo de
creación y publicación de un OA, control de versiones y funciones de
almacenamiento, herramientas de autoría.
6) Administración y cumplimiento de derechos digitales de autor.
Registro, transmisión, interpretación y hacer cumplir los derechos de autor, así
como un sistema de pago cuando sea necesario.
7) Presentación y salidas de consorcio. Accesibilidad,
salidas en múltiples formatos para diferentes dispositivos, cambios de
apariencia de la interfaz, soporte de caracteres de diferentes idiomas,
habilidad para servir como puerta de entrada para varias colecciones,
transformación de formatos.
8) Integración e interoperabilidad. Federación y búsqueda
en otros repositorios, integración con un administrador de cursos, soporte de
servicios web y de aplicaciones API (Application Program Interface) que
puedan extraer información de actividades dentro del repositorio.
9) Consideraciones técnicas. Autenticación, autorización y
personalización, informe de uso, soporte para diferentes sistemas operativos,
especificaciones de: la base de datos requerida por el repositorio,
escalabilidad, arquitectura del modelo de software, soporte, requisitos
técnicos y humanos para su puesta en marcha, cliente de navegador.
10) Costo/licenciamiento/Otros. Información de la compañía
u organización que provee el software, número de instalaciones, modelo de costo
o licenciamiento. ADL (2002) propone un conjunto básico de funciones que los
repositorios deben proveer a fin de dar acceso a los objetos de aprendizaje en
un ambiente seguro. Estas funciones son:
· Buscar/encontrar. Es la habilidad para localizar un objeto de aprendizaje apropiado. Esto incluye la habilidad para su despliegue.
· Pedir. Un objeto de aprendizaje que ha sido localizado.
· Recuper. Recibir un objeto de aprendizaje que ha sido pedido.
· Enviar. Entregar a un repositorio un objeto de aprendizaje para ser almacenado.
· Almacenar. Poner dentro de un registro de datos un objeto, con un identificador único que le permita ser localizado.
· Colectar. Obtener metadatos de los objetos de otros repositorios por búsquedas federadas.
· Publicar. Proveer metadatos a otros repositorios.
· Buscar/encontrar. Es la habilidad para localizar un objeto de aprendizaje apropiado. Esto incluye la habilidad para su despliegue.
· Pedir. Un objeto de aprendizaje que ha sido localizado.
· Recuper. Recibir un objeto de aprendizaje que ha sido pedido.
· Enviar. Entregar a un repositorio un objeto de aprendizaje para ser almacenado.
· Almacenar. Poner dentro de un registro de datos un objeto, con un identificador único que le permita ser localizado.
· Colectar. Obtener metadatos de los objetos de otros repositorios por búsquedas federadas.
· Publicar. Proveer metadatos a otros repositorios.
Fuente: López, C. (2005) Los
Repositorios de Objetos de Aprendizaje como soporte a un entorno e-learning,
Tesina doctoral, Universidad de Salamanca. (Director Francisco José García
Peñalvo.
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